Aprender ya no es opcional: es vital para seguir siendo relevante. Las empresas juegan un rol clave al acompañar a sus colaboradores en el desarrollo de nuevas habilidades, integrando el aprendizaje directamente en la experiencia laboral.
Durante años, la formación se limitaba a cursos aislados, talleres presenciales o capacitaciones anuales que interrumpían la rutina. Hoy, con la digitalización acelerada y la adopción masiva de inteligencia artificial (IA), el upskilling —la adquisición de habilidades críticas para los roles actuales— dejó de ser un extra y se convirtió en una condición indispensable de empleabilidad y competitividad.
Según el informe Tendencias Globales sobre el Futuro del Trabajo 2026 de ManpowerGroup, el upskilling ya es obligatorio para los trabajadores que interactúan con sistemas digitales e IA. No se trata solo de aprender herramientas, sino de desarrollar capacidades que permitan adaptarse a procesos, decisiones y formas de trabajar transformadas por la tecnología.
Reaprender a enseñar
El cambio no solo afecta a los colaboradores, sino también a las organizaciones. El tradicional modelo de Aprendizaje y Desarrollo (L&D) ha quedado atrás. Hoy, las empresas implementan soluciones más flexibles y dinámicas: aprendizaje en el puesto de trabajo, programas estructurados, plataformas digitales, certificaciones externas, alianzas educativas y reembolsos de matrícula. El aprendizaje ya no ocurre fuera del trabajo, sino a lo largo de toda la experiencia profesional.
Además, los sistemas inteligentes de gestión del aprendizaje recomiendan contenidos, identifican brechas de habilidades y diseñan trayectorias de desarrollo personalizadas, conectando upskilling con los objetivos del negocio y las metas profesionales de cada individuo.
Sin embargo, persiste una brecha: los trabajadores a tiempo parcial, freelancers o desempleados suelen quedar fuera de estas oportunidades. Por eso, políticas públicas y apoyo gubernamental son esenciales para garantizar que más personas puedan acceder a formación continua, especialmente en un contexto donde la reconversión laboral será cada vez más frecuente.

Aprender es crecer, quedarse atrás es perder
Los datos lo confirman: el 91% de los profesionales de L&D coincide en que el aprendizaje continuo es más importante que nunca, y el 62% de los trabajadores quiere crecer dentro de su organización. Esto revela una oportunidad poderosa: las personas desean evolucionar y permanecer en empresas que les den herramientas para hacerlo.
Mirando hacia 2030, se espera que muchos trabajadores puedan desempeñar múltiples roles dentro de una misma organización. En ese escenario, la agilidad de aprendizaje se convierte en el atributo humano más valioso: no importará tanto lo que alguien sabe hoy, sino cuán rápido y profundamente puede aprender algo nuevo mañana.
Hacia un aprendizaje inmersivo y significativo
El renacimiento del upskilling impulsará soluciones innovadoras e inmersivas: capacitaciones en el metaverso, gremios industriales, comunidades de práctica, y programas modulares conectados con desafíos reales. El aprendizaje será continuo, aplicado y estratégico, permitiendo a las personas dominar habilidades de manera rápida y significativa.
El upskilling no es solo una tendencia en el desarrollo del talento humano: es una respuesta concreta a un mundo laboral en transformación constante. Para las organizaciones, invertir en aprendizaje es una estrategia de sostenibilidad. Para las personas, aprender dejó de ser una etapa inicial de la vida profesional y se convirtió en un proceso que acompaña toda la carrera, asegurando relevancia, crecimiento y oportunidades en un mercado competitivo.
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