Recibir un feedback negativo nunca es fácil. Puede generar dudas, incomodidad e incluso miedo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, cuando un líder señala oportunidades de mejora es porque ve potencial y quiere que sigas siendo parte del equipo. La clave está en cómo interpretas ese mensaje y, sobre todo, en cómo decides actuar después. Acá te decimos cómo transformar una devolución difícil en una oportunidad real de crecimiento profesional.
Recibir un feedback negativo nunca es fácil. Puede generar dudas, incomodidad e incluso miedo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, cuando un líder señala oportunidades de mejora es porque ve potencial y quiere que sigas siendo parte del equipo. La clave está en cómo interpretas ese mensaje y, sobre todo, en cómo decides actuar después.
A lo largo de la vida laboral —sin importar la etapa de la carrera— todos los profesionales atraviesan momentos de evaluación y devolución. El feedback negativo no distingue entre perfiles junior o senior, y suele despertar las mismas emociones: ansiedad, inseguridad y pensamientos catastróficos. Pero lejos de ser una señal de fracaso, puede convertirse en un punto de inflexión para fortalecer tu desempeño y tu desarrollo profesional.

El primer paso: respirar y poner el feedback en contexto
Antes de sacar conclusiones apresuradas, es importante entender algo clave: el feedback no es sinónimo de despido. En organizaciones que promueven una cultura de aprendizaje, la retroalimentación existe para acompañar el crecimiento, no para sancionar.
Las verdaderas señales de alerta suelen ser otras: falta de comunicación, exclusión de proyectos, ausencia de objetivos claros o desinterés total por tu desempeño. Si tu líder se tomó el tiempo de darte una devolución directa, es porque aún hay un camino para mejorar y avanzar.
Pedir claridad: entender qué se espera de ti
Muchas veces el malestar aparece porque el feedback es ambiguo. Frases como “tienes que mejorar tu rendimiento” pueden generar confusión si no vienen acompañadas de ejemplos concretos. Por eso, pedir claridad no solo es válido, sino necesario.
Algunas preguntas que pueden ayudarte:
- ¿Podrías darme ejemplos específicos de lo que no está funcionando?
- ¿Qué comportamientos o resultados esperas ver distintos?
- ¿Cómo podemos medir una mejora en este aspecto?
- ¿Podemos tener espacios de seguimiento para revisar avances?
Tener expectativas claras reduce la ansiedad y te permite enfocar la energía en acciones concretas.
Cocrear un plan de acción con tu líder
El crecimiento profesional no es un camino solitario. Proponer un plan de mejora conjunto demuestra compromiso, madurez y responsabilidad. No tiene que ser complejo: basta con definir objetivos claros, plazos realistas y criterios de seguimiento.
Por ejemplo:
- Identificar dos o tres comportamientos a mejorar.
- Establecer métricas específicas de desempeño.
- Acordar revisiones periódicas para evaluar avances.
Cuando ambos comparten la misma hoja de ruta, el proceso se vuelve más transparente y alcanzable.

Pedir recursos y apoyo también es parte del proceso
Mejorar el desempeño no depende solo del esfuerzo individual. Factores como la carga laboral, los procesos, la tecnología o la falta de capacitación también influyen. Pedir apoyo no es una debilidad, es una decisión estratégica.
Puedes solicitar:
- Capacitaciones o entrenamientos específicos.
- Acompañamiento de un mentor o referente.
- Ajustes en procesos o prioridades.
- Herramientas que faciliten tu trabajo diario.
Invertir en desarrollo es una de las claves para una gestión del talento sostenible, tanto para las personas como para las organizaciones.
Construir mejoras pequeñas y sostenibles
Después de un feedback negativo, no es necesario hacer cambios drásticos de inmediato. De hecho, los avances más sólidos suelen construirse con pequeñas mejoras constantes. Celebrar logros cotidianos ayuda a recuperar la confianza y a demostrar progreso de forma visible.
El crecimiento profesional no es lineal: se construye paso a paso.
Separar el desempeño del valor personal
Es normal sentir enojo, vergüenza o tristeza tras una devolución difícil. Pero es fundamental recordar algo: el feedback habla de tu desempeño, no de tu valor como persona. No define quién eres ni todo lo que has logrado.
Aprender a separar ambos planos es una habilidad clave para la salud emocional y el desarrollo profesional a largo plazo.
Hablarlo con alguien de confianza
Compartir lo que sientes con un colega, mentor o profesional de recursos humanos puede ayudarte a ordenar ideas y ver la situación desde otra perspectiva. No estás solo: la mayoría de los trabajadores ha atravesado, al menos una vez, un feedback incómodo.
De hecho, muchas historias de crecimiento profesional comienzan con una devolución difícil que obligó a frenar, revisar y reinventarse.
Un cierre para mirar hacia adelante
Que tu líder te haya señalado aspectos a mejorar no es el final del camino. Es una invitación a crecer, aprender y fortalecerte como profesional. En un mundo del trabajo en constante transformación, la capacidad de recibir feedback y convertirlo en acción es una de las competencias más valiosas.
Desde ManpowerGroup Colombia, acompañamos a las personas y a las organizaciones a desarrollar el talento con una mirada humana, estratégica y sostenible. Porque crecer profesionalmente no significa hacerlo solo, sino contar con las herramientas, el apoyo y la orientación adecuada para dar el próximo paso.